Tren de carga y camión en movimiento sobre rutas argentinas, representando la comparación de costos y emisiones de CO₂ en el transporte logístico.

Tren vs. camión: comparativa real de costos, emisiones y eficiencia logística

El transporte ferroviario está recuperando protagonismo en la logística argentina gracias a su eficiencia económica, ambiental y operativa. En este análisis, comparamos su desempeño frente al camión en tres escenarios reales de 500, 900 y 1.200 km, evaluando costos operativos, emisiones de CO₂ y seguridad en el traslado de cargas.

El desafío logístico actual

Las empresas buscan optimizar costos sin perder confiabilidad ni seguridad en sus operaciones. En ese contexto, el transporte por camión sigue siendo una opción flexible, pero el tren ofrece ventajas crecientes a medida que la distancia aumenta. El resultado no solo se mide en pesos por tonelada, sino también en emisiones, consumo energético y riesgos asociados al transporte por ruta.

Escenario 1: trayecto de 500 km

En recorridos de media distancia, el ferrocarril comienza a mostrar sus primeras ventajas. Aunque el costo de carga y descarga puede ser levemente superior, el ahorro en combustible y la capacidad de transportar grandes volúmenes compensan la diferencia.

  • Ahorro estimado: entre un 10% y un 20% frente al camión.
  • Reducción de emisiones: hasta 50% menos CO₂ por tonelada transportada.

Conclusión del tramo: el tren ya representa una alternativa eficiente y segura para productos con alto peso y bajo valor agregado, donde el costo por tonelada-kilómetro es un factor crítico.

Escenario 2: trayecto de 900 km

A medida que la distancia aumenta, las ventajas del tren se vuelven más evidentes. Los costos logísticos por tonelada descienden notablemente y la brecha ambiental se amplía.

  • Ahorro estimado: entre 25% y 35%.
  • Reducción de emisiones: alrededor de 65% menos CO₂ comparado con el transporte por carretera.

Conclusión del tramo: el ferrocarril se convierte en el medio más conveniente para grandes volúmenes de carga que requieren eficiencia, previsibilidad y menor impacto ambiental, con menores índices de siniestralidad que el transporte vial.

Escenario 3: trayecto de 1.200 km

En largas distancias, el transporte ferroviario no tiene competencia. La posibilidad de mover grandes volúmenes con un consumo energético significativamente menor por tonelada transportada convierte al tren en la opción más sostenible, rentable y segura.

  • Ahorro estimado: hasta 40% frente al camión.
  • Reducción de emisiones: más del 70% menos CO₂.

Conclusión del tramo: el ferrocarril no solo mejora la economía del transporte: también reduce riesgos, optimiza la planificación logística y contribuye directamente a los objetivos de descarbonización y responsabilidad ambiental.

Más allá de los números

El análisis económico y ambiental es solo una parte de la ecuación. El ferrocarril aporta otros beneficios intangibles que fortalecen la competitividad de las cadenas logísticas:

  • Mayor seguridad operativa y menor siniestralidad.
  • Reducción del tráfico y desgaste vial en rutas nacionales.
  • Estabilidad de costos, menos expuesta a las variaciones del precio del combustible.
  • Integración multimodal, que permite optimizar la logística combinando tren y camión en la última milla.

Conclusión

En un contexto donde la eficiencia, la sostenibilidad y la seguridad son cada vez más valoradas, el ferrocarril se consolida como una alternativa estratégica para el transporte de carga en Argentina. Apostar por el tren no es solo una decisión técnica: es una inversión en competitividad, previsibilidad y compromiso ambiental.

En Ferrocargas del Sur, trabajamos junto a nuestros clientes para optimizar cada operación, combinando confiabilidad, eficiencia y una reducción comprobable de la huella de carbono.

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